El cálculo del haplogrupo paterno se basa en la información genética contenida en el cromosoma Y. Este cromosoma es exclusivo de los varones y se transmite únicamente de padres a hijos varones, permitiendo un seguimiento detallado de la historia genética paterna a lo largo de generaciones. Para determinar el haplogrupo paterno, se analizan marcadores genéticos específicos en el cromosoma Y, y los resultados son calculados mediante un algoritmo que compara estos marcadores con diferentes bases de datos de haplogrupos paternos. La información genética extraída pasa por controles de calidad rigurosos para asegurar resultados precisos.
Por otro lado, el cálculo del haplogrupo materno se realiza a partir de la información genética contenida en el ADN mitocondrial, que se hereda únicamente de la madre. El ADN mitocondrial está presente en las mitocondrias de todas las células y contiene un cromosoma circular que ha acumulado mutaciones a lo largo de generaciones. Al igual que en el haplogrupo paterno, se analizan marcadores genéticos específicos del ADN mitocondrial y se comparan con bases de datos de haplogrupos maternos. El cálculo se realiza mediante un algoritmo que busca similitudes genéticas y pasa también por controles de calidad para garantizar la precisión de los resultados.
Ambos cálculos proporcionan información detallada sobre los linajes genéticos de cada usuario y permiten rastrear los recorridos históricos de sus ancestros por las líneas paterna y materna.
