El principal objetivo de la farmacogenética es reducir al máximo, o incluso evitar, las reacciones adversas a los medicamentos. Al conocer cómo tu genética influye en la metabolización y tolerancia de ciertos fármacos, puedes recibir recomendaciones que ayuden a prevenir efectos secundarios. Para algunos medicamentos, en los que hay una sólida evidencia científica, las recomendaciones farmacogenéticas pueden ser muy efectivas para limitar estos efectos. Sin embargo, es importante recordar que otros factores, como marcadores no analizados, condiciones no incluidas en el test (por ejemplo, estilo de vida, historia personal, factores ambientales), pueden seguir influyendo en la respuesta a los medicamentos.
Aunque el test farmacogenético puede proporcionar información valiosa, estos resultados deben ser consultados con un médico antes de tomar decisiones sobre la medicación, ya que es el profesional de la salud quien debe elegir el tratamiento adecuado, considerando no solo los datos farmacogenéticos, sino también la salud general del paciente, su historial y otros factores relevantes.
En cuanto a la obligatoriedad de hacerse un test farmacogenético, actualmente no es obligatorio realizarlo antes de tomar medicamentos, aunque existen diversas organizaciones internacionales como la FDA, el CPIC y el DPWG, que están trabajando en guías para la implementación de la farmacogenética en la práctica clínica. Sin embargo, no hay un consenso global sobre qué medicamentos deben probarse antes de iniciar el tratamiento, y las recomendaciones varían según el caso y la evidencia disponible.
