Las dietas universales no funcionan porque los cuerpos universales no existen.
Durante años nos han hecho creer que fracasar en una dieta es una cuestión de falta de voluntad. Sin embargo, la ciencia ha venido a liberarnos de la culpa. Gracias a la nutrigenómica, hoy sabemos que nuestro ADN determina cómo reacciona nuestro cuerpo a lo que comemos.
El metabolismo y tu peso real: Derribando mitos
Uno de los mayores mitos de la nutrición es que "una caloría es una caloría" para todo el mundo. La realidad es que tu código genético determina cómo procesas los macronutrientes (las grasas, carbohidratos y proteínas).
Mientras que algunas personas tienen una genética que les predispone a procesar las grasas de manera muy eficiente, otras son genéticamente más sensibles a los carbohidratos. Para estas últimas, por ejemplo, el cuerpo tiene a almacenar los azúcares en lugar de quemarlos como energía inmediata..
¿Un análisis genético puede ayudarme a adelgazar?
Realizarte un test de ADN como el de tellmeGen actúa como un manual de instrucciones. En lugar de probar suerte con dietas restrictivas que desgastan tu salud y tu paciencia, el análisis genético funciona como el mapa que revela exactamente qué tipo de "combustible" necesita tu motor para funcionar al máximo rendimiento y alcanzar tu peso saludable.
Más allá de la báscula: Salud integral y el "ecosistema" interno
Cuidar tu alimentación no trata solo de perder peso, trata de optimizar tu salud a nivel celular. A través de los resultados de Wellness (Bienestar) incluidos en el test de ADN Starter, puedes descubrir mucho más que tu predisposición a ganar peso.
Una dieta óptima también implica saber cómo tu cuerpo asimila vitaminas clave (como la Vitamina D o el complejo B) y cómo de eficiente es tu organismo eliminando toxinas, algo regulado por los genes implicados en la detoxificación.
El puente perfecto: Tu ADN y tu intestino
Tu genética también dicta el entorno que ofreces a las bacterias de tu intestino. Aunque la microbiota proviene del exterior y no la heredamos directamente de nuestros padres, existe una conexión entre tu código genético y tu ecosistema digestivo.
Para entenderlo fácilmente:
- Tu ADN (tellmeGen) es el plano arquitectónico de tu cuerpo.
- Tu microbiota (Vivabioma) son los trabajadores actuales que operan actualmente en el edificio.
Si conoces los planos y, además, entiendes a los trabajadores, la precisión nutricional que puedes alcanzar es absoluta.
De los datos a la mesa: ¿Qué compro en el supermercado?
Llegados a este punto, es normal que te preguntes: "Vale, ya sé que mi genética es única y que mi metabolismo funciona a su manera, pero... ¿qué ceno hoy? ¿qué meto en el carrito de la compra?"
Entender la teoría está muy bien, pero necesitas llevarla a la práctica sin volverte loco leyendo etiquetas. Para solucionar esto, tenemos a tu disposición nuestro informe nutrigenético personalizado.
Este informe es el paso definitivo donde nuestro equipo de genetistas y nutricionistas cruzan tus datos genéticos para entregarte pautas exactas y aplicables a tu día a día. Se acabó adivinar:
- Porcentajes de macronutrientes: La proporción idónea de grasas, proteínas y carbohidratos que tu cuerpo procesa de forma eficiente.
- Listas de alimentos recomendados: Qué ingredientes conviene potenciar y cuáles evitar según tus sensibilidades genéticas.
- Pautas accionables: Un plan claro para pasar la información genómica directamente a tu plato.
Tu cuerpo lleva toda tu vida intentando decirte qué necesita. Ahora, gracias a la ciencia, por fin puedes escucharle y entenderle.


